Hablemos de las palabras… Ah, mi tema favorito. Puede que no sea objetiva porque obtuve mi licenciatura en Lingüística. Por suerte para ustedes, están tratando con una profesional. 😉
Cuando escucho y veo presentaciones, a menudo me pregunto por qué la gente elige una determinada forma de expresarse para explicar un tema o una expresión concreta.
La elección de las palabras puede inspirar, provocar y crear tantos sentimientos o imágenes en la mente de quien las recibe, y ni siquiera sabemos por qué. Al aprender un idioma, todo resulta muy intuitivo; cuando aprendes a leer las palabras en tu lengua materna, empiezas a notar la complejidad de las palabras.
Crecí hablando tres idiomas y, entre las influencias del inglés, el alemán y el español, tarde o temprano acabas haciéndote estas preguntas:
¿Qué es exactamente el lenguaje? ¿De dónde vienen las palabras? ¿Cómo se establecen las palabras? ¿Quién dijo que la palabra «perro» se llama «perro»? ¿Y por qué deja de sonar siquiera como una palabra cuando la repites rápidamente varias veces: perroperroperroperroperroperroperroperro…???
¡Acompáñame en una pequeña excursión para llegar a la raíz de todas estas preguntas!
Las palabras son divertidas, pero pueden ser bastante complicadas. Quiero tratar algunos conceptos básicos que todo el mundo debería conocer sobre la lingüística. La lingüística es el estudio verdaderamente científico del lenguaje y de cómo se forma.
Empecemos por algunos componentes de la lingüística:
Todas las palabras tienen una raíz que procede de algún lugar. La importancia de esto reside en que, independientemente del idioma que hables, si puedes identificar la raíz de una palabra, puedes identificar su sentido general. A esto lo llamamos morfema. Al morfema podemos añadirle prefijos y sufijos. Estas «raíces» del inglés suelen proceder del griego o del latín.
La fonética y la fonología suelen agruparse, ya que esta es una de las ramas de la lingüística más estudiadas, pues la utilizan los logopedas y los especialistas en trastornos del habla. La fonética es la producción de los sonidos del habla, y la fonología estudia cómo estos sonidos y patrones del habla se estructuran. Puede que hayas visto algo parecido antes: /ˈlaftər/ La semántica y la pragmática también suelen agruparse. Definimos la semántica como el estudio del significado y la pragmática como el contexto lógico. Ahora bien, este punto es importante: sin un orden de palabras y un contexto lógico, las cosas pueden volverse… caóticas. Los malentendidos ya ocurren con bastante frecuencia, así que imagina si todo estuviera desordenado o__0 ¡QUÉ HORROR!
Aquí tienes un ejemplo:
«Nunca dije que ella robara mi dinero»
Esta oración puede interpretarse de 7 formas diferentes, todas gramaticalmente correctas.
Este fenómeno lingüístico da a entender que la palabra en la que pones el énfasis refleja directamente su significado, de ahí los malentendidos que pueden producirse.
Entonces, ¿qué nos dice esto? Por lo general, las personas no se toman el tiempo de estudiar cada rama lingüística y comprender el funcionamiento interno de la gramática. Pero la utilizamos todos los días. Necesitamos palabras para comunicarnos, pero también reglas para comunicarnos eficazmente. Con el lenguaje hablado resulta algo más fácil diferenciar nuestras implicaciones y lo que realmente queremos decir. Sin embargo, es con la palabra escrita cuando comienzan los desafíos. Como vimos antes, la posibilidad de una interpretación errónea es mucho mayor. Entonces, ¿cómo escribimos de manera eficaz y transmitimos nuestras ideas con sentido?
¡Utilizando frases directas y claras, sin dejar lugar a confusiones! Más fácil decirlo que hacerlo, ¿verdad?
¡Recomiendo encarecidamente realizar varias revisiones y no utilizar nunca frases interminables!
Puuuhhhh…. Cuántas palabras para hablar de la redacción
Por último, pero no menos importante, queremos echar un vistazo a la redacción en las presentaciones. Por ejemplo: Inspirador. Interesante. Inteligente.“ ⇒ esto me chirría porque una palabra simplemente no encaja:
Lo ideal es utilizar textos breves e impactantes y trabajar principalmente con viñetas y palabras clave. Esto hace que sea especialmente importante ELEGIR BIEN LAS PALABRAS. Las frases cortas no solo deben dar en el clavo directamente, sino que su coherencia también es una variable que podría distraer en lugar de servir de apoyo.
Esta combinación de palabras podría funcionar, pero con una disposición diferente:
El ductus, (el estilo característico de la redacción o la coherencia) ayuda al cerebro a captar el mensaje de manera más eficaz. Otro fenómeno habitual que encontramos en la escritura es la «regla de tres», que proviene de la frase latina „omne trium perfectum“ , cuya traducción directa significa que todo es perfecto de tres en tres. El marketing, los medios de comunicación y la publicidad utilizan esta regla para crear frases pegadizas que ayuden a destacar su producto. Sí, lo hacen con palabras 😉
Algunos ejemplos pegadizos:
“Veni- vidi- vici”
“Vive, ríe, ama”
“Informativo, inteligente, interactivo”
„mirada intensa- risita- cotilleo.“
„Come, reza, ama“
„Inteligente, deportivo, ensimismado.“
Hay mucho más que decir, muchas más palabras que escribir y muchos más ángulos desde los que observar nuestro idioma y cómo lo utilizamos para comunicarnos con los demás, pero esta pequeña excursión ha llegado a su fin.
Si tienes alguna pregunta, una historia inspiradora o necesitas ayuda para encontrar las palabras adecuadas en tu presentación, no dudes en llamarnos o enviarnos un correo electrónico.
Estaremos encantados, felices e ilusionados 😉
