Lo más importante que debemos poner en práctica es entender que no somos perfectos. Digamos que tu propósito es comer de forma más saludable. Si nos equivocamos y comemos en McDonald’s, no podemos adoptar la mentalidad de «bueno, ya he metido la pata, así que también podría comer una galleta… o cuatro». Tenemos que mantenernos fieles a nuestros objetivos. De acuerdo, has comido en McDonald’s; eso no va a impedir tu éxito, pero la mentalidad equivocada sí. En su lugar, debemos decir: «Bueno, he comido algo que me apetecía mucho, pero ahora tengo que seguir por el camino correcto». Tenemos que entender que no pasa nada por equivocarse. Solo somos humanos 😉 Esta mentalidad te ayudará a alcanzar mejor tus propósitos este año, ya sean personales o profesionales.